La inversión extranjera directa es uno de los principales indicadores para medir la relación del país con el capital internacional, ya que incide en la generación de empleo, transferencia de tecnología y desarrollo productivo.
El flujo neto de inversión extranjera directa en El Salvador alcanzó los USD 474.8 millones durante 2025, según datos del Banco Central de Reserva (BCR), resultado del balance entre entradas y salidas de capital en el país.
La cifra refleja la dinámica de las operaciones de empresas internacionales en el territorio salvadoreño, incluyendo reinversión de utilidades, aportes de capital y movimientos financieros entre filiales y casas matrices.
El reporte oficial detalla que el resultado neto responde a entradas de inversión por USD 10,617.9 millones y salidas por USD 10,143.1 millones, lo que evidencia un flujo constante de recursos en ambos sentidos.
Gran parte de estas salidas se relaciona con la repatriación de utilidades y pagos hacia matrices en el extranjero, especialmente por parte de grandes empresas con presencia en el país.
Uno de los componentes más relevantes fue la reinvención de utilidades, que sumó USD 661.7 millones, equivalente al 40% de las ganancias generadas por compañías extranjeras.
En total, las empresas de inversión extranjera registraron beneficios por USD 1,642.8 millones en 2025, lo que representó un incremento del 16.8% respecto al año anterior y una tasa de rentabilidad del 13.2%, la más alta en los últimos cinco años.
El informe también señala que las participaciones de capital alcanzaron los USD 276.3 millones, con una parte importante —USD 208.6 millones— destinada a inversiones en el sector inmobiliario por parte de inversionistas extranjeros.
Estos movimientos reflejan el interés en activos específicos dentro del país, especialmente en bienes raíces y proyectos vinculados a desarrollo urbano.
El Banco Central de Reserva indicó que diez grandes compañías concentraron el 67% de las salidas de capital, con pagos acumulados por USD 6,838 millones hacia sus accionistas o casas matrices en el exterior.
Este comportamiento muestra el peso que tienen las grandes corporaciones en la dinámica de la inversión extranjera en El Salvador.
La inversión extranjera directa es uno de los principales indicadores para medir la relación del país con el capital internacional, ya que incide en la generación de empleo, transferencia de tecnología y desarrollo productivo.
El comportamiento de este flujo seguirá siendo determinante para evaluar la competitividad de El Salvador en el escenario económico regional.